En lugar de buscar una interpretación predefinida, puede ser útil escribir el sueño, aunque sea brevemente: las emociones, las palabras pronunciadas, la atmósfera general. Esto ayuda a comprender lo que tu mente intenta expresar, sin dramatizar ni idealizar, sino escuchando atentamente este diálogo interno.
Soñar con una persona fallecida que habla es a menudo menos un mensaje externo que un espejo de tu mundo emocional, una invitación a escuchar lo que suavemente intenta expresarse dentro de ti.
