Un cojín perfumado que es tan tranquilizador como reconfortante.

Si tu perro pasa muchas horas solo en casa, tu ropa se convierte en una especie de enorme manta de seguridad: un pequeño refugio donde encuentra tu presencia simbólica. En un entorno ruidoso, nuevo o desconocido, este aroma familiar actúa como un ancla. Es como tener una foto tranquilizadora a mano durante un día ajetreado. Para él, este punto de referencia suave y estable vale su peso en oro: una verdadera burbuja de confort .
