Algunas personas producen más saliva de lo normal, especialmente si tienen reflujo ácido o consumen ciertos alimentos antes de dormir. Problemas dentales:
La mala alineación de los dientes, infecciones bucales o el uso de ortodoncia pueden dificultar el sellado de los labios. Trastornos neurológicos:
En casos menos comunes, condiciones como el Parkinson o un derrame cerebral pueden afectar el control muscular y la deglución.
Consejos para reducir el babeo nocturno Cambia tu postura al dormir: Intenta dormir boca arriba para evitar que la boca se abra.
Mantén las vías respiratorias despejadas:
Usa un humidificador o soluciones salinas si tienes congestión. Evite comidas pesadas antes de dormir:
Los alimentos ácidos o picantes pueden aumentar la producción de saliva. Mejora tu higiene bucal:
Cepíllate y usa hilo dental antes de acostarte para reducir las bacterias que puedan estimular la salivación. Remedios naturales para controlar el babeo 1.
