Uno de los principales beneficios de la ortiga muerta morada reside en su capacidad para promover una buena circulación sanguínea. Rica en flavonoides y compuestos fenólicos, ayuda a fortalecer los vasos sanguíneos y a mejorar su capacidad de respuesta. Una circulación más fluida facilita el funcionamiento del corazón con menor resistencia, lo cual beneficia el sistema cardiovascular a largo plazo.
Esta acción es especialmente beneficiosa para las personas propensas a la sensación de piernas pesadas, fatiga circulatoria o oxigenación insuficiente de los tejidos.
Un aliado contra el estrés oxidativo
La ortiga muerta morada es naturalmente rica en antioxidantes, incluida la quercetina y la vitamina C. Estos compuestos ayudan a neutralizar los radicales libres responsables del estrés oxidativo, un factor clave en el envejecimiento de los vasos sanguíneos y el desarrollo de trastornos cardiovasculares.
Al proteger las paredes vasculares de las agresiones diarias, esta planta ayuda indirectamente a preservar la elasticidad arterial y a limitar su endurecimiento.
Contribución al equilibrio del colesterol
Aunque no sustituye el tratamiento médico, la ortiga muerta morada puede ayudar a mantener niveles equilibrados de colesterol. Sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias limitan la oxidación del colesterol LDL, a menudo llamado colesterol "malo", un mecanismo que interviene en la formación de placas en las paredes arteriales. Al favorecer la salud vascular general, promueve un entorno cardiovascular más saludable.
