A menudo ignorada o arrancada de raíz sin cuidado, la ortiga muerta morada (Lamium purpureum), también conocida como ortiga muerta morada, es una planta silvestre común que se encuentra en jardines, campos y bordes de caminos. Sin embargo, tras su apariencia discreta se esconde una planta con interesantes propiedades para la circulación sanguínea, la salud cardíaca y el equilibrio del colesterol. Utilizada desde hace mucho tiempo en la medicina herbal tradicional, la ortiga muerta morada merece hoy una renovada atención.
¿Qué es la ortiga muerta morada?
La ortiga muerta morada pertenece a la familia de las lamiáceas, como la menta y el tomillo. A diferencia de las ortigas comunes, no pica, de ahí su nombre común. Se reconoce por sus hojas ligeramente aterciopeladas, a menudo teñidas de púrpura en las puntas, y sus pequeñas flores moradas en forma de casco. Toda la parte aérea de la planta se utiliza en prácticas tradicionales, en particular las hojas y las sumidades floridas.
