Una mañana, notas una marca oscura en la mano. Unos días después, aparece otra. Parecen moretones, pero no recuerdas ningún impacto. Tu ansiedad aumenta, sobre todo porque tu cita con el médico es dentro de un rato. ¿Deberías preocuparte? ¿Cambiar tus hábitos? Buenas noticias: en muchos casos, estas marcas alarmantes son más benignas de lo que parecen, y hay medidas sencillas que puedes tomar para sobrellevar este periodo con más calma, incluso con manchas moradas en las manos.
Por qué estas manchas a menudo parecen más graves de lo que son
La piel de nuestras manos es fina, está expuesta y sometida a mucho estrés a diario. Con el tiempo, se vuelve más frágil, al igual que los diminutos vasos sanguíneos que se encuentran justo debajo. Como resultado, incluso el golpe más leve, a veces imperceptible, puede dejar una marca morada. Aunque visibles, estas marcas suelen ser indoloras y desaparecen gradualmente, como un hematoma típico, sin dejar secuelas.
