Me casé con mi maestra de escuela, y lo que sucedió en nuestra primera noche cambió mi vida por completo.
El poder de una mirada que cree en ti

Léo no lo había guardado por casualidad: ese cuaderno le recordaba mi potencial, esas intuiciones que tuve de joven, sofocadas por los años. Sus palabras esa noche me conmovieron profundamente: «Sé que puedes lograrlo todo».
No era presión ni obligación, sino una promesa serena e inquebrantable de apoyo. Una confianza casi contagiosa.
Por la mañana, todo estaba más claro. Y decidí intentarlo.
