Me casé con mi maestra de escuela, y lo que sucedió en nuestra primera noche cambió mi vida por completo.

Cuando una conversación se convierte en un punto de inflexión

Lo que empezó como una charla amistosa se convirtió rápidamente en encuentros regulares. Entre cafés, risas y confidencias, poco a poco me di cuenta de que nuestra conexión iba mucho más allá de los recuerdos del colegio. Léo tenía una forma única de descubrir el potencial de los demás y sacarlo a la luz. ¿
Y yo? De repente, me encontré lista para compartir mis deseos, mis dudas y esos sueños que había dejado de lado. Durante nuestra tercera cena, bajo la suave luz de un pequeño bistró, el ambiente parecía sugerir que  el destino tenía algo que ver .