Mayores de 60: El Ritual Nocturno que Podría Apoyar una Visión Más Clara al Despertar
- Desconecta y relaja (10 minutos): Apaga el teléfono, TV y computadora. Siéntate en un lugar tranquilo y respira profundamente 5 veces. Esto reduce la tensión acumulada en los ojos durante el día.
- Limpieza suave y compresa tibia (10 minutos): Lava la cara con agua tibia. Empapa una toalla limpia en agua caliente (no hirviendo), escúrrela y colócala sobre los ojos cerrados. La calidez suave ayuda a relajar los párpados y mejora la circulación local. Mantén 5-10 minutos. Muchas personas reportan que al día siguiente los ojos se sienten menos pesados. Pero espera, aquí viene la parte más interesante…
- Apoyo nutricional nocturno (integrado en la cena o merienda): Incluye alimentos que aportan nutrientes beneficiosos para los ojos. Por ejemplo:
- Un puñado de nueces o almendras (ricas en vitamina E y omega-3).
- Zanahoria rallada o en jugo suave (fuente de betacaroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A).
- Hojas verdes como espinacas en una ensalada ligera (luteína y zeaxantina, asociadas al confort retinal en estudios generales). Evita comidas pesadas para no interferir con el sueño.

- Ejercicio ocular suave antes de dormir (5 minutos): Siéntate cómodo y haz “palming”: frota las palmas hasta calentarlas, cúbrelas sobre los ojos cerrados sin presionar. Visualiza oscuridad total. Esto relaja los músculos oculares. Repite 3-5 veces.
- Ambiente óptimo para dormir: Oscuridad completa (usa cortinas blackout), temperatura fresca (18-22°C) y humidificador si el aire es seco. Duerme 7-8 horas para que los ojos se recuperen.
Investigaciones generales muestran que hábitos como estos apoyan la salud ocular al promover mejor descanso y nutrición adecuada.
