a combatir el problema y facilitar su reparación. Este proceso genera los signos clásicos de inflamación: calor, enrojecimiento, dolor y, en muchos casos, hinchazón.
Mientras que la inflamación aguda es temporal y suele desaparecer en pocos días, la inflamación crónica puede persistir durante semanas, meses o incluso años, y está asociada a enfermedades como artritis reumatoide, enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y otros trastornos metabólicos.
Síntomas iniciales de la inflamación
Reconocer los primeros signos es fundamental para intervenir temprano y evitar complicaciones. Los síntomas más comunes incluyen:
- Enrojecimiento
La piel alrededor del área afectada puede volverse más roja de lo habitual debido al aumento del flujo sanguíneo. - Hinchazón
La acumulación de líquido y células inmunitarias en los tejidos inflamados provoca un aumento de volumen notable. - Sensación de calor
La zona afectada suele sentirse caliente al tacto debido a la dilatación de los vasos sanguíneos. - .4. Dolor o sensibilidad
- La presión ejercida por la inflamación sobre las terminaciones nerviosas genera dolor, molestias o sensibilidad al tacto.
- Limitación del movimiento
Si la inflamación afecta articulaciones o músculos, puede causar rigidez o dificultad para moverlos con normalidad. - Además de estos signos visibles, la inflamación crónica puede provocar fatiga, cambios en el apetito, rigidez matutina, dolor difuso y otros síntomas persistentes no tan evidentes.
- ¿Por qué ocurre la inflamación?
- La inflamación no es una enfermedad en sí misma, sino una respuesta del cuerpo a:
