Gracias a este fertilizante natural, todas tus plantas de interior florecerán fácilmente.

Piensa en el bicarbonato de sodio como un suplemento, al igual que el compost o el mantillo. Se adapta perfectamente a un enfoque de jardinería más suave, respetuoso y económico. Observando tus plantas con regularidad, aprenderás rápidamente a ajustar la frecuencia o a tomar descansos si es necesario. Este diálogo silencioso con tu balcón o jardín suele ser la clave para lograr resultados hermosos sin excederte.

Un simple gesto, un toque de paciencia y mucha atención a veces son suficientes para transformar tu espacio verde en un   floreciente jardín natural .