Gracias a este fertilizante natural, todas tus plantas de interior florecerán fácilmente.

Sabemos que sirve para hacer que los pasteles crezcan, desodorizar el refrigerador o dejar el fregadero reluciente, pero el bicarbonato de sodio tiene otro don mucho más ecológico: revitalizar nuestras plantas. Quizás ya lo hayas intentado todo para conseguir flores abundantes o hojas verdes exuberantes, sin resultados espectaculares... ¿Y si la solución ya estuviera en tu cocina? Antes de recurrir a la artillería pesada de productos especializados, dediquemos un tiempo a explorar este truco sencillo, económico y sorprendentemente efectivo, siempre que sepas usarlo correctamente.

Por qué el bicarbonato puede ayudar a que tus plantas prosperen

La primera ventaja del bicarbonato de sodio es su naturaleza ligeramente alcalina. En otras palabras, puede ayudar a reequilibrar el suelo excesivamente ácido, esencial para que las plantas absorban adecuadamente los nutrientes que necesitan. Cuando el suelo está más equilibrado, las raíces funcionan mejor, como nosotros después de una buena noche de sueño. Otro beneficio interesante: se sabe que el bicarbonato de sodio reduce la aparición de ciertos problemas relacionados con la humedad, en particular aquellos que dejan una película blanquecina en las hojas. Si bien no es un producto milagroso, puede contribuir a un entorno más saludable para las plantas, especialmente cuando se usa junto con buenas prácticas de jardinería.

Cómo preparar una solución sencilla y suave