El truco del bicarbonato de sodio para las hojas de laurel: un cuento de viejas que nunca debe olvidarse

Frigorífico y armarios: el truco de la frescura

Cuando abres un armario o un refrigerador y entra un olor persistente, casi deseas poder reiniciarlo todo. Unas hojas de laurel en una bolsita de algodón, una pizca de bicarbonato de sodio y el aire se refresca. Esta combinación actúa silenciosamente, sin fragancias artificiales, y crea una agradable sensación de frescor. Un consejo ideal para mantener tu  hogar naturalmente fresco .

Una solución suave para mantener alejadas a las pequeñas plagas

Las visitas no deseadas pueden volverse irritantes rápidamente. En lugar de usar productos agresivos, colocar algunas hojas de laurel cerca de zonas estratégicas y aplicar una pasta de bicarbonato de sodio y agua alrededor de las entradas puede ayudar a limitar las intrusiones: un método suave y ecológico. Una forma sencilla de mantener  el bienestar natural en casa .