El ejercicio “secreto” para piernas más ligeras después de los 60

5) Mejor tolerancia a caminar sin que la pierna “se queje” tan rápido

Hay quien camina y a los 10 minutos siente tirantez, pesadez o cansancio que obliga a sentarse.
Eso no siempre es falta de ganas; a veces es falta de fuerza en músculos que sostienen el paso.
Movimientos como levantar la pierna sentado activan cuádriceps y flexores de cadera, músculos que la caminata suave no siempre desafía lo suficiente.
Cuando esos músculos mejoran, el paso se siente más estable y menos agotador, aunque sea un cambio pequeño.
Pequeño, pero acumulable, que es lo que importa después de los 60.
Y hablando de estabilidad… el siguiente beneficio puede evitar algo que nadie quiere: una caída.

4) Más estabilidad en el tobillo cuando el piso “traiciona”

Una banqueta chueca, un cable, una alfombra doblada… y el cuerpo tiene que reaccionar en segundos.
Si la pantorrilla y el tobillo están débiles, la reacción llega tarde, como si el cuerpo se quedara pensando.
Las elevaciones de talón con pausa entrenan fuerza y también enseñan al sistema nervioso a sostener el equilibrio bajo tensión.
Esa pausa arriba (dos a cinco segundos) es una escuela de control: te obliga a mantenerte firme sin apurarte.
En muchas personas, eso se traduce en más confianza al girar, subir un escalón o bajar del camión.
Y cuando la confianza vuelve, aparece un efecto inesperado: te mueves más.