Cómo prepararlo antes de dormir (sin convertirlo en tortura)
La receta es sencilla, pero el detalle importa. Y el detalle es lo que hace que la gente diga “a mí no me funcionó” o “oye, sí me sentí distinto”.
Paso a paso nocturno:
- Machaca o pica muy fino 1 diente de ajo crudo.
- Déjalo reposar 10–15 minutos en el plato, sin tapar.
- Mézclalo con 1 cucharada de miel pura (no jarabe industrial).
- Tómalo 30–60 minutos antes de acostarte, solo o con un poquito de agua tibia.
Imagina el sabor: primero el dulzor cálido, luego el picor suave que sube a la nariz. No es postre, pero tampoco es castigo. Y si eres sensible al sabor, hay formas de hacerlo más amable.
Si quieres hacerlo más llevadero:
- Acompáñalo con agua tibia (no hirviendo).
- Cepilla dientes después y mastica perejil si te preocupa el aliento.
- Evita hacerlo con el estómago totalmente vacío si te irrita.
Quizá estás pensando: “¿Y si tengo gastritis?”. Buena pregunta. Aquí entra la parte responsable.
Tabla 2: Guía de uso y seguridad (para evitar metidas de pata)
| Situación | Recomendación práctica | Precaución |
|---|---|---|
| Estómago sensible o reflujo | Usar medio diente o tomar después de cena ligera | Suspender si hay ardor fuerte o malestar persistente |
| Diabetes | Evitar excesos de miel; medir respuesta | Consultar si ajustes de medicamentos |
| Anticoagulantes o trastornos de coagulación | No iniciar rutina sin aprobación médica | El ajo puede interactuar con riesgo de sangrado en algunas personas |
| Presión arterial baja | Vigilar mareos o debilidad | Consultar si ya usas antihipertensivos |
| Alergias | Probar con mínima cantidad | Suspender ante reacción |
