- Comerlo entero sin moler por costumbre
- Pensar que reemplaza todo lo demás
- Usarlo una semana y abandonarlo por falta de resultados inmediatos
Y aquí viene el cierre con una idea poderosa. Lo que construye hueso no es un día perfecto. Es una rutina posible.
Conclusión y llamado a la acción
Después de los 60, fortalecer los huesos no es una carrera contra el tiempo. Es una decisión diaria de cuidar tu base. El ajonjolí, por ser económico, accesible y versátil, puede convertirse en un aliado real dentro de una estrategia completa.
Si te llevas algo de este artículo, que sea esto: prepara el ajonjolí tostado y molido, úsalo con constancia y acompáñalo con movimiento suave. Tu cuerpo suele responder mejor a lo simple… cuando se hace todos los días.
¿Te animas a empezar hoy con una cucharada en el desayuno y observar cómo te sientes durante dos semanas? Si conoces a alguien que vive con miedo a caerse, compártelo. A veces, un hábito pequeño cambia una vida entera.
P. D. Un detalle poco mencionado: si tu objetivo es constancia, deja el frasco de ajonjolí molido a la vista. Lo que ves, lo usas. Y lo que usas, te construye.
Este artículo es solo informativo y no sustituye la orientación médica profesional. Se recomienda consultar con un proveedor de salud para recibir indicaciones personalizadas.
