Otro consejo popular: el borrador mágico. Ligeramente humedecido, actúa como un borrador muy fino, desprendiendo las manchas difíciles. Solo tenga cuidado de no frotar con demasiada fuerza en un solo punto para evitar opacar la superficie. Un enjuague bien y un paño de microfibra son suficientes para terminar la limpieza.
Soluciones que requieren un poco de paciencia
Algunas técnicas, popularizadas en redes sociales, requieren más tiempo que esfuerzo. Aplicar un producto de limpieza, cubrirlo con film transparente y dejarlo actuar durante varias horas ayuda a limitar la evaporación y maximizar su eficacia. En casos extremos, quitar la tapa del inodoro y dejarla en remojo durante la noche en agua caliente con un limpiador suave puede marcar la diferencia.
¿Qué pasa si nada funciona?
A veces, la decoloración se debe al desgaste del propio material. En este caso, ni siquiera los mejores consejos pueden hacer milagros. Se puede mejorar la apariencia, pero no siempre se puede restaurar el blanco original. Esto suele ser señal de que es hora de empezar de cero.
