Cuando el romero florece, es la guinda del pastel. Sus pequeñas flores desprenden una fragancia aún más sutil y envolvente. Para estimular la floración, pode ligeramente en primavera, una vez pasado el riesgo de heladas. Recorte solo las puntas demasiado largas: esto estimula el crecimiento de nuevos brotes sin debilitar la planta.
En cuanto a la nutrición, no hay necesidad de excederse. Un poco de compost bien descompuesto mezclado con la tierra de la maceta es suficiente. Si no tienes, puedes añadir un poco de cáscara de plátano seca y finamente desmenuzada para aportar potasio. El objetivo es apoyar a la planta sin sobrefertilizarla.
Consejos sencillos para perfumar toda tu casa
Una vez que el romero esté bien establecido, tienes varias opciones. Coloca la maceta cerca de la entrada o de una ventana: cada brisa difundirá su fragancia. También puedes cortar algunas ramitas, preferiblemente por la mañana, y colocarlas en un pequeño jarrón, como un ramo minimalista.
Otra idea popular: secar unas ramitas boca abajo en un lugar seco y bien ventilado, y luego guardarlas en bolsas de tela para armarios o cajones. La ropa absorberá delicadamente este aroma fresco, sin necesidad de añadir ningún producto químico.
