Una planta generosa…si la entendemos un poco
En resumen, los geranios no son plantas difíciles. Simplemente necesitan un ciclo constante: suficiente luz, calor moderado, riego regular y una maceta adecuada.
Con estos pocos ajustes tus geranios quedarán cubiertos de flores como el primer día… o incluso más.
Porque en jardinería, como en la vida, a menudo son las pequeñas acciones regulares las que dan los mejores resultados.
