Así es como puedes conseguir que tus geranios queden cubiertos de flores: simplemente riégalos así para mantenerlos siempre exuberantes.

La maceta, la tierra y las pequeñas cosas que marcan la diferencia

Incluso con un riego adecuado, un geranio mal establecido se mantendrá temperamental. Algunos puntos clave:

  • Elija una maceta de al menos 20 cm de diámetro y profundidad para una planta estándar. Para un ejemplar más grande, opte por una maceta de 40 cm.
  • Coloque una capa de grava o guijarros de arcilla en el fondo: esto evita que el agua se estanque y estabiliza la maceta frente al viento.
  • En términos de suelo, a los geranios les gustan los sustratos ricos, ligeramente arcillosos, que puedan retener la humedad sin volverse demasiado compactos.

Un paso a menudo pasado por alto, pero muy útil: trasplantar. A finales del invierno o principios de la primavera, refresque la tierra, pode ligeramente los tallos y airee las raíces. Este "reinicio" prepara a las plantas para una floración mucho más abundante.