Cómo preparar el agua de romero para spray (sin complicarte)
La preparación es sencilla, pero el orden importa.
Si lo haces bien, el olor queda agradable y el spray se siente como bruma, no como “agua rara”.
Y si lo haces mal, puedes terminar con cuero cabelludo pesado o irritado, y eso es justo lo que queremos evitar.
Ingredientes básicos
- 1 puño de hojas de romero (fresco o seco).
- 300–500 ml de agua.
- Opción extra: un frasco limpio con atomizador.
Pasos
- Hierve el agua y agrega el romero.
- Apaga, tapa y deja infusionar 10 minutos.
- Deja enfriar por completo y cuela muy bien.
- Pasa al atomizador limpio y guarda en refrigeración si no lo usarás rápido.
El olor debería sentirse herbal, como cocina fresca, no rancio.
Si huele extraño, mejor no lo uses, porque tu cuero cabelludo no es laboratorio.
Y aquí viene el punto clave: cómo aplicarlo para que no te engrase.
La aplicación que marca la diferencia (y evita el error común)
Rociar “a lo loco” suele fallar.
La idea no es mojar el cabello como lluvia, sino tocar la raíz con intención.
Piensa en pequeñas nubes sobre el cuero cabelludo, no en empapar.
- Separa el cabello en 3–5 líneas con los dedos.
- Rocía ligeramente en la raíz.
- Masajea 1–2 minutos con yemas, sin uñas.
- Deja secar al aire o enjuaga si tu cabello se engrasa fácil.
Quizá estás pensando: “¿Todos los días?”.
Algunas personas lo usan diario, pero no es obligatorio.
Si tu cuero cabelludo es sensible, empieza 3–4 veces por semana, y observa, porque tu piel manda.
