Esta vibrante especia realza los platos a la vez que aporta un toque cálido. Combinada con una pizca de pimienta y un poco de grasa, se integra fácilmente en la cocina diaria, desde verduras hasta sopas.
Incorporar estos superalimentos se trata, sobre todo, de cultivar el bienestar diario con sentido común y un toque de indulgencia, transformando cada comida en un pequeño paso hacia un mayor equilibrio y vitalidad.
