En lugar de picar sin pensar, ¿por qué no optar por un puñado de frutos secos? Son apreciados por sus grasas saludables y su efecto saciante. Un gesto sencillo que deleita tanto el paladar como la mente.
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Té verde, el descanso de bienestar definitivo
Tomarse un tiempo para una taza de té verde ya es una forma de autocuidado. Esta bebida es conocida por su riqueza en polifenoles y encaja a la perfección en una rutina diaria centrada en el equilibrio y la relajación.
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Chocolate negro, placer sin culpa
Sí, el placer tiene su lugar. El chocolate negro, consumido con moderación, aporta compuestos beneficiosos y satisface los antojos dulces. Lo ideal es elegir un chocolate rico en cacao y saborear cada cuadrito.
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Cúrcuma, el toque dorado que te calienta
